La industria cosmética y el Bicarbonato de Sodio

El uso del bicarbonato de sodio lo podemos encontrar en muchos productos de cuidado de la piel, como pueden ser lociones y sales de baño. Esto se lo debemos a su capacidad para regular el equilibrio ácido (pH) del producto, que mejora su efecto sobre la piel.  

Tampoco es raro ver cómo forma parte de varios desodorantes en los que el fabricante busca acabar con los malos olores, gracias al efecto anti-olores del componente. 

Es decir, la industria cosmética aprovecha enormemente los beneficios de esta sustancia. 

La industria cosmética latinoamericana es una de las que más crece a nivel mundial | COSMETOLOGAS.COM - Belleza y estética profesional

¿Qué es la industria cosmética? 

La industria cosmética es uno de los sectores de mayor crecimiento anual en economía. La mejora de la apariencia física para lograr alcanzar ciertos estereotipos, especialmente femeninos, crea una necesidad de consumo que lleva a estas empresas a lograr unas cifras de ventas inalcanzables en muchos otros sectores. 

Auge de la industria 

En los últimos años se ha observado un crecimiento de un 3,25% anual en la industria cosmética. Las personas nos preocupamos cada vez más por nuestra imagen, aunque no todos los sectores de la industria cosmética crecen a la misma velocidad. 

Por ejemplo, se puede comprobar un crecimiento disparado de la cosmética de color, hasta un 8% en el último año, propiciado por la moda de las fotografías con los teléfonos móviles. Los productos destinados a modificar el color de labios, uñas y ojos son los principales beneficiados de esta moda. 

Menos brusca es la subida de otros sectores como el cuidado bucodental, la perfumería o el cuidado de la piel; aunque en todos los casos el crecimiento se mantiene cercano a un 4% anual. Las menores cifras se observan en los productos para el pelo y para la barba, llegando a menos del 1% en el primer caso, y al 2% en el segundo. 

Por otro lado, los millennials, que suponen más de 2.000 millones de personas en todo el mundo frente a los 1.400 millones de la generación X (1965-1980) y los 1.200 de los baby boomers (1945-1964) son un motor de crecimiento crucial. Las generaciones posteriores no se quedarán atrás. La generación Z y la generación T, son nativos digitales, por lo que sus hábitos de consumo están muy marcados por esta circunstancia. 

El año pasado se vieron cada día más de un 1 millón de videos de belleza en YouTube, por lo tanto, un 70% de las compras están influenciadas digitalmente. A esto se une el hecho de que cada vez más hombres consumen cosmética. Definitivamente, el mercado seguirá ampliándose.  

Auge de la industria ligado al covid-19 

De igual manera que la industria cosmética resultó ser protagonista durante la crisis y período de confinamiento, hoy rutinas de cuidado personal en día conservan dicha posición, al proveernos de productos cosméticos eficaces y seguros que nos aportan efectos beneficiosos en la mejora de nuestra salud y autoestima. 

La crisis sanitaria, causante de grandes estragos y pérdidas, y responsable de elevar los niveles de cortisol en la población, desencadenó situaciones de gran estrés y ansiedad en el conjunto de la sociedad. Este estado constante de alerta y tensión nos condicionó a vivir sensaciones de malestar general, fatiga, cansancio, irritabilidad e inestabilidad emocional, nerviosismo, cambios de humor, alteraciones del apetito y del sueño, en definitiva, sensación de incomodidad e inseguridad dentro de nuestro propio hogar, que se manifestaron físicamente a nivel dérmico y circulatorio en alteraciones de la piel como dermatitis, brotes de acné, foto envejecimiento y aparición de manchas, ojeras muy marcadas, pérdida capilar muy acelerada, empeoramiento de las varices, etc. 

Por todo ello, no es de extrañar que durante los meses de confinamiento se despertaran las necesidades de rutinas de cuidado personal a través de la cosmética con un sentido holístico, que mejoraran nuestro aspecto físico y estado de salud, intentando desconectar de la dureza e incertidumbre de la realidad en el exterior y buscando la seguridad y tranquilidad en nuestro hogar. Esta situación causó un incremento del 20 – 30 % del e-commerce durante el confinamiento, siendo las categorías de productos cosméticos más demandadas las del cuidado de la piel, destacando el contorno de ojos, capilar, corporal y productos para el baño. 

Cosmética natural 

Por otro lado, esta rama de la industria cosmética persigue conseguir el mismo objetivo de mejorar la apariencia física, pero en este caso utilizando únicamente ingredientes naturales que se alejan de los elementos químicos o de síntesis. Es una rama que va ganando popularidad porque produce compuestos no agresivos con la piel, evitando riesgos de enfermedad, alergia o rechazo. Además, son productos que protegen el medio ambiente y que no utilizan animales para testarlos. 

Uso del bicarbonato de sodio 

Desde el punto de vista comercial, la industria cosmética genera grandes beneficios, ya que estos productos afectan a los laboratorios, farmacias, perfumerías, supermercados, profesionales de la salud, consejeros de belleza o autoridades sanitarias. 

El be utiliza en productos de belleza y de baño, en pastas dentales, en cremas exfoliantes, en insumos de limpieza, etc. 

En la industria cosmética el bicarbonato de sodio puede ser utilizado como: 

Exfoliante facial y exfoliante corporal 

Se mezclan bicarbonato de sodio y agua según el porcentaje y por cada tres partes de bicarbonato sódico, se le añade una de agua. Con la “pasta” resultante se frota la piel durante unos pocos minutos, mediante unos suaves movimientos circulares. Se enjuaga bien con agua fría. 

Blanqueador de dientes 

Antes de que se pusieran de moda los dentífricos blanqueadores, el bicarbonato sódico, solo o con limón, era el típico truco para blanquear los dientes. Se ha hablado mucho de su efecto debilitador del esmalte dental, pero si se usa con precaución no tiene por qué ser dañino. (Es más, algunos dentífricos blanqueadores lo utilizan entre sus ingredientes). 

Refrescante de aliento 

Se pone una cucharadita de bicarbonato sódico en medio vaso de agua y se mezcla bien. Se hacen enjuagues en la boca, sin tragar el líquido. Es ideal para neutralizar el mal aliento y refrescar la boca, además si se añade una cucharadita de bicarbonato de sodio en medio vaso de agua templada y se mezcla bien, se pueden sumergir los aparatos orales, brackets, esqueléticos, dentadura postiza, etcétera, durante unos cinco minutos. Se retira del agua y se acaba de limpiar frotando con un cepillo para dientes impregnado en dentífrico y un poquito de bicarbonato. 

Desodorante corporal 

Se puede aplicar bicarbonato de sodio en las axilas para neutralizar el olor corporal. (Ideal para cuando no se tiene desodorante a mano). También puede usarse como desodorante para pies. Para ello se espolvorea una pequeña cantidad en el zapato, justo antes de ser utilizado. 

Para las picaduras de insectos 

Para aliviar la comezón de las picaduras de insectos, se prepara una pasta de bicarbonato de sodio y agua (o vinagre), y se aplica como un bálsamo sobre la piel afectada. 

Para el cabello graso 

Espolvorear una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio en la palma de la mano junto con el champú habitual. Aplicad y enjuagad como de costumbre. El bicarbonato ayuda a eliminar el exceso de grasa en el pelo, así como los residuos de los productos de peluquería (lacas, gomina, fijadores, etcétera) dejando el cabello más limpio y manejable.