Silicato de Sodio

Los silicatos de sodio líquido son soluciones en agua manufacturadas a partir de proporciones variadas de óxido de sodio (Na2O) y oxido de silicio (SiO2). Dependiendo de su composición dan un amplio rango de propiedades físicas y químicas. 

¿Qué es?

El silicato de sodio es también conocido como vidrio soluble, es una sustancia inorgánica, estable en soluciones neutras y alcalinas. En soluciones ácidas puede formar ácido silícico, el cual al calentarlo y tostarlo forma gel de sílice, el cual es una sustancia dura, vidriosa con diversas aplicaciones. Brinda propiedades anticorrosivas, defloculantes, secuestrante, entre otras.

Composición

Los silicatos de sodio se producen fundiendo a altas temperaturas, carbonato de sodio (Na2CO3) con arena sílice especialmente seleccionada. El producto resultante es un cristal amorfo (VIDRIO PRIMARIO) que puede ser disuelto por procesos especiales para producir soluciones en gran variedad de formas.

La diferencia clave entre el silicato de sodio y el metasilicato de sodio es que el término silicato de sodio se refiere a las sales de silicato de iones de sodio, mientras que el metasilicato de sodio es un tipo de silicato de sodio que tiene un catión de sodio y SiO32- anión.

Aplicación

Los Silicatos de Sodio (Na2SiO3) son compuestos químicos que se utilizan en diversas industrias: Papel y Cartonería, Detergentes y Jabones, Cerámica, Tratamiento de aguas, Pinturas, Minería, Construcción, Textil y Petróleo, entre otros.

 

  • En la industria del jabón, favorece la formación de espuma abundante y persistente. Regula el pH para que no dañe la piel durante el lavado. Evita la formación de grasas libres las cuales producen que el jabón se vuelva rancio durante su almacenamiento. Controla la solubilidad para evitar que el jabón se consuma rápidamente.
  • En la Industria de Papel y Cartón, se emplea como pegamento, buffer alcalino, agente dispersante, agente humectante, coloide.
  • En la Industria Textil, se utiliza como amortiguador y fijador del color. En Solidificación de Suelos, se emplea como sellante de suelos porosos.
  • En la Industria Cerámica, como defloculante en la elaboración de arcillas refractarias y esmalte para vidriados cerámicos.
  • En la Industria de la Construcción, se emplea para preparar cementos a prueba de ácido y cementos refractarios. Acelera el fraguado.
  • En la minería, se emplea en la flotación de minerales.
  • En la Industria de pinturas, controla la viscosidad del sistema líquido., brinda un efecto de espesamiento resultando un sistema muy estable.
  • En la industria de detergentes, aumenta la humectación, es emulsificante, defloculante, incrementa la alcalinidad del proceso, tiene efecto amortiguador, secuestrante y suavizante.
  • En la industria cerámica, funciona como defloculante en la elaboración de la Barbotina. Mantiene la fluidez del material.

En la industria de la fundición, funciona como aglutinante en la fabricación de moldes para la fundición de piezas de metales ferrosos y no ferrosos. Agente fundente. 

Aplicación en detergentes y jabones

El Silicato de Sodio es usado como insumo básico para detergentes actuando como agente defloculante y emulsificante. Esto facilita la ruptura de las partículas inorgánicos, tierra, grasas y demás impurezas, dispersándolas en el agua y suspendiéndolas en la solución de lavado, lo cual evita su reagrupación y adherencia.

 

Este producto también incrementa la humectación entre la solución y la superficie tratada, ya que disminuye le tensión superficial. Por lo tanto, esto favorece y facilita notablemente el proceso del lavado.

 

Así también, genera una acción suavizante. Esto se debe a que los silicatos, al reaccionar con el agua, generan compuestos. Estos remueven los minerales y la dureza del agua, eliminándolos en el enjuague. Esta acción protege la fibra de las telas y superficies, inclusive disminuye le tendencia a perder el color.

 

El Silicato de Sodio se usa también en la fabricación de jabones y aporta diversos beneficios, ya que favorece la formación de espuma abundante y persistente. Además, controla la solubilidad para evitar que el jabón se consuma rápidamente y, a su vez, que se aproveche eficientemente.

 

Por otro lado, regula al potencial de hidrógeno para que no dañe la piel y se mantenga durante la operación de lavado (actúa como BUFFER). Por último, evita la formación de impurezas y grasas que producen la disminución del tiempo de duración de almacenamiento del jabón.